martes, 6 de agosto de 2013

Cambios Normativos Relativos A Los Derechos Del Niño y De La Niña

Legislación
Decreto
Aspectos relevantes
Ley para La
prevención,
rehabilitación y
reinserción social de
personas integrantes
de Maras o Pandillas.
Decreto 141-2001
del 31 de octubre
de 2001.
Es una ley elaborada mediante consulta ciudadana, de corte
multidisciplinario e integradora del problema de la violencia
Infanto-juvenil. Prevé la creación de un programa nacional
de prevención, rehabilitación y reinserción social de las
pandillas, como una unidad desconcentrada de la Presidencia
de la República, constituida además por un consejo nacional
y una comisión coordinadora nacional integrada con amplia
participación social.
Esta ley no ha entrado en vigor por falta de asignación de
los recursos que deben ser asignados del presupuesto
nacional, ni se ha creado la institucionalidad para aplicarla.
Ley Especial sobre
VIH-SIDA.
Decreto No. 147-
99 del 9 de
septiembre de
1999.
Esta ley fue concertada con los actores públicos y
organizaciones de la sociedad civil trabajando en la
prevención y tratamiento de la enfermedad. La misma
desarrolla los principios generales para una política estatal
en materia de prevención, investigación, control y
tratamiento del virus. Así como aspectos relacionados a la
educación e información pública y los derechos de las
personas viviendo con VIH. La misma crea una comisión
nacional Multi-sectorial encargada de promover la
coordinación interinstitucional y de rectorar las políticas en la
materia.
Ley de Policía y de
Convivencia Social *
Decreto No. 226-
2001 del 23 de
enero de 2002.
Regula las funciones preventivas de la policía nacional y
municipal. Autoriza a la policía a decretar sanciones como la
multa, el comiso y el trabajo comunitario (privativas de los
jueces). Faculta a la policía a tutelar a la niñez. Para ello
incorpora la prohibición del ingreso de menores a
establecimientos de prostitución y de expedición de bebidas
alcohólicas; así como la obligación de los menores de 18
años de portar un carné que acredite su minoría de edad
pudiendo ser retenidos hasta por 24 horas en caso de
indocumentación. Esta ley también incorpora el concepto de
“Pandilla Perniciosa” al Grupo de Adolescentes de 12 a 18
Años que se Reúnan y Actúen para agredir a Terceras
Personas o Entre sí y Dañar Bienes Públicos, pudiendo ser
detenido de Inmediato y Remitido al Juzgado Competente
para la Aplicación de Una o Varias de las Medidas
Socioeducativas. También la Ley Prevé que los Estudiantes
Menores de Edad que se les encuentre Vagando serán
Amonestados por el Centro Educativo y en caso de
Reincidencia la Multa recaerá sobre sus Padres por cada vez.
Reformas al Código
Penal, artículo 332
(Denominada Ley
Antimaras).
Decreto No. 117-
2003
Castiga con Pena de 9 años a 12 años de Reclusión y Multa
de 10,000 a 200,000 Lempiras a los Jefes, Cabecillas de
Maras, Pandillas y Demás Grupos que se Asocien para
Delinquir.- Correspondiendo Igual Pena, Rebajada en 1/3 a
TERCER INFORME DE LA SITUACION DE LA NIÑEZ HONDUREÑA
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los Demás Miembros de las Referidas Asociaciones Ilícitas.
Nuevo Código Procesal
Penal.
Decreto No. 9-99-
E, entró en
Vigencia el 20 de
febrero de 2002.
Instaura el Procedimiento Oral y Público, así como Figuras
Desjudicializadoras como el Criterio de Oportunidad, la
Conciliación, La Suspensión de la Acción Penal Pública y el
Procedimiento Abreviado. Se separa la Función de
Investigación del Juez y se Adscribe al Ministerio Público al
que se le dota del Monopolio de la Acción Penal Pública. El
Código Prohíbe la Aplicación de Prisión Preventiva a las
Mujeres Embarazadas y a las Madres durante el Período de
Lactancia.- En los Delitos de Rapto, Estupro, Incesto, Abusos
Deshonestos cuando las Víctimas sean mayores de 14 años
la Acción Pública dependerá de la Instancia de la Víctima,
salvo que se trate de un menor de 14 años o un Incapaz, en
cuyo caso la Acción será de Oficio.
Nueva ley del registro
nacional de las
personas.
Decreto No. 62-
2004, entró en
vigencia el día de
su publicación en
el diario oficial La
Gaceta el 15 de
mayo de 2004.
Se Regula la Obligación y el Derecho de Adquirir la Tarjeta
de Identidad desde el Momento en que se Cumplen los 18
Años de Edad. Se crea el Carné de Identificación de Menores
(para los mayores de 12 y menores de 18 años) y La
Obligación de Obtenerlo, Portarlo y Exhibirlo cuando se lo
Solicite por la Autoridad Competente (Art. 89). Se da un
período de gracia para obtener el carné de 2 años a partir de
la entrada de vigencia de la ley.
Se regula la obligatoriedad de la inscripción de Nacimientos,
pero no establece sanciones por incumplimiento. El plazo
otorgado para la inscripción es en el año siguiente al
nacimiento.
Ley de Migración y
Extranjería.
Decreto N° 208-
2003.
Se incorpora un capítulo sobre refugiados y se
reconoce la violencia generalizada, la agresión extranjera, la
violación masiva de los derechos humanos, La violencia
sexual u otras formas de persecución de género. También se
reconoce como refugiados todas aquellas personas, que
dependan directamente del refugiado y que constituyan un
grupo familiar o sus dependientes. Igualmente se reconoce
el derecho a la reunificación familiar basada en
consanguinidad, afinidad o dependencia. Se destaca que la
normativa aprobada fue consultada con la oficina regional
del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los
refugiados, quien incorporó lo relativo a los estándares
internacionales para la protección de los derechos de los
niños refugiados.
En materia de extranjeros la ley Señala que los hijos
menores de edad y los hijos mayores de edad dependientes
de sus padres, quedan amparados en la resolución e
inscripción de extranjeros de sus padres, teniendo derecho a
que se les extienda la respectiva Identificación. se otorga
residencia a los extranjeros que tengan hijos hondureños por
nacimiento, o que hayan contraído matrimonio o
establezcan unión de hecho con hondureño/a. Se establece
como requisito de salida del país el ser mayor de 21 años o
no estar sujetos a patria potestad o tutela: de lo contrario
deberán viajar acompañados por las personas que ejerzan
sobre ellos la patria potestad o la tutela o acreditar
TERCER INFORME DE LA SITUACION DE LA NIÑEZ HONDUREÑA
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legalmente la autorización para salir concedida por dichas
personas.
Ley de Igualdad de
Oportunidades para la
Mujer.
Decreto No. 34-
2000.
La Ley tiene por objeto eliminar todo tipo de discriminación
contra la mujer priorizando las áreas de familia, salud,
educación, cultura, medios de comunicación, medio
ambiente, trabajo, seguridad social, crédito, tierra, vivienda
y participación en la toma de decisiones dentro de las
estructuras de poder. Se reconoce el derecho de la mujer de
ejercer sus derechos reproductivos y de común acuerdo con
su pareja, decidir sobre el número de hijos e hijas y al
esparcimiento de sus embarazos.- Se reconoce por vez
primera el derecho de las estudiantes embarazadas en los
centros educativos, se les concede permiso por maternidad,
sin poner en peligro la continuidad de su educación.-
Se prohíbe a los empleadores solicitar prueba de embarazo
como requisito previo para optar a un empleo.- se reconoce
la licencia Post-Parto a la mujer trabajadora que adopte a un
menor o una menor de cinco (5) años.
Protocolo Facultativo
de la CDN Relativo a
la Venta de Niños, La
Prostitución Infantil y
la Utilización de Niños
en la Pornografía.
Decreto
Legislativo No. 62-
2000 del 02 de
abril de 2002.
Ratificado sin reservas.
Protocolo Facultativo
de la CDN Relativo a
la Participación de
Niños, en los
Conflictos Armados.
Decreto
Legislativo No. 63-
2002 del 02 de
abril de 2002.
Ratificado sin reservas.
Convenio 182 de la
OIT Sobre la
Prohibición de Las
Peores Formas de
Trabajo Infantil.
Decreto 62-2001,
24 mayo de 2001.
Ratificado sin reservas.
Convención
Internacional sobre la
Eliminación de Todas
las Formas de
Discriminación Racial.
Decreto 61-2002,
del 2 de abril de
2002.
Ratificado sin reservas.
Convención de las
Naciones Unidas
Contra la Delincuencia
Organizada
Transnacional.
Decreto 108-2003,
22 de julio de
2003.
Ratificado sin reservas.
Estatuto de Roma
Mediante el cual se
Crea la Corte Penal
Internacional.
Decreto Julio de
2003.
Ratificado sin reservas.

lunes, 5 de agosto de 2013

El Ihnfa sigue igual que cuando lo intervinieron

San Pedro Sula,
Honduras
Acostados sobre pedazos de cartón enrollan sus esqueléticos cuerpos tratando de vencer el frío que los hace titiritar. Es así como cientos de niños pasan las noches en las calles de San Pedro Sula; y aunque existe una institución que debe velar por ellos, son “invisibles” para las autoridades del Gobierno.
A mediados del año pasado, el Gobierno decretó estado de emergencia en los diferentes centros del Ihnfa (Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia). Cifras alarmantes salieron a la luz,  se informó que alrededor del 80% del presupuesto de la institución se gastaba en pagar sueldos y no en la rehabilitación y cuidado de los menores, contó el diputado liberal por el departamento de Córtes Marlon Lara.
El parlamentario dijo que en juniomn-fecha en que se vence la emergencia- pedirán cuentas sobre los resultados que se obtuvieron. “A simple vista parece que todo sigue igual”.
Adán Rivera, presidente del Sitraihnfa (Sindicato de Trabajadores del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia) en la zona norte, calificó la intervención como una “cortina de humo”.  Aseguró que no se ha hecho nada para mejorar la calamidad que atraviesan los tres centros del Ihnfa ubicados en San Pedro Sula.
“Los niños siguen viviendo en hacinamiento. Hay falta de presupuesto y de personal, entre otros. La intervención no ha servido de nada, nosotros aquí no hemos visito los cambios. La problemática de la niñez en la ciudad es cada vez grande”.
El líder sindical y además inspector de los centros El Carmen, Nueva Esperanza y Casitas Adolescentes contó la preocupación que impera, pues cada mes tienen que estirar el raquítico presupuesto que apenas es de 60 mil lempiras por cada centro.
“Los hogares operan con un déficit del 100%, hace poco se aumentó la partida de El Carmen, quedando esta en 95 mil lempiras; pero lamentablemente se hizo porque se trasladaron unos 50 jóvenes de la correccional de Tegucigalpa para aquí, empeorando la situación financiera”.
Contó que Nueva Esperanza,  que alberga unos 80 niños y Casitas Adolescentes, donde viven 50 jóvenes, subsisten gracias a las donaciones de empresas y personas solidarias, que llevan alimentos y vestuario; aunque con la crisis económica actual las donaciones han bajado considerablemente.
Hay una cantidad de niños que son cuidados por familias solidarias. “Las familias solidarias reciben un subsidio de 1,700 al mes, definitivamente lo hacen más por amor, porque con ese dinero no se educa a uno o dos niños”, esto ayuda a descongestionar los hogares.
Una de las preocupaciones más grandes en este momento, según el gremialista, es separar los niños y adolescentes con algún trastorno mental del resto de la población, para evitar incidentes.
“El Estado ha tenido abandonada a la niñez. Nuestros compañeros hacen todo lo humanamente posible por cuidar a cada pequeño; pero lamentablemente son muchos y es difícil trabajar así. Cada año, con el  aumento del desempleo y la inseguridad se aumentan los casos de niños en riesgo social, así que la ayuda urge”, enfatizó.
Thelma Martínez, coordinadora regional del la Fiscalía de la Niñez, lamentó que las autoridades hagan poco o nada por mejorar las condiciones en las que viven los niños del Ihnfa.
“Los centros no reúnen ni las condiciones mínimas, se está hablando de una nueva institución, pero desconocemos los avances que se han dado. Así como están son una verdadera vergüenza”, declaró.
Martínez contó que en sus constantes visitas a los centros ha observado las malas condiciones físicas de los edificios.
“Hay carencias de lo básico que ellos necesitan para ser educados, no hay formación, prácticamente se les manda ahí como castigo, cuando según la ley es una medida de protección para proteger a los niños porque no tienen quien vele por ellos, una idea utópica”.
Preocupación
Monseñor Rómulo Emiliani, obispo auxiliar de la Diócesis de San Pedro Sula, dijo que está preocupado por el futuro que le espera al país cuando se ha descuidado un pilar tan importante como es la niñez hondureña.
“Se debe hacer algo de forma urgente para ayudar a los niños en riesgo social, el Ihnfa debe ser una prioridad en cualquier Gobierno. Si esos niños no son bien tratados después pueden convertirse en delincuentes, lamentablemente”, aseguró.
 El prelado dejó entrever el dolor que le causa ver a tanto pequeño sufriendo en la calle.
“Nosotros tratamos de ayudar en alguna medida, pero se necesita más para poder solventar el problema. La mayoría de estos niños han sido abusados sexual y físicamente, es necesario despertar conciencia y humanidad en la gente.

sábado, 3 de agosto de 2013

HONDURAS: 1,500 niños son abandonados al año por padres desalmados

Sin una madre que los cobije con amor en las noches de frío, sin la mano de un padre que guíe sus pasos y sumergidos en la inmensa soledad, quedan cada año más de 1,500 niños y niñas, cuyos desalmados progenitores los abandonan en basureros, hospitales y las calles de la capital.
Las historias de terror que vive la niñez hondureña son muchas… Llorar y dar manotadas ahogándose en una letrina era el triste destino de un chiquitín nacido en San Juan del Rancho, Distrito Central. La policía y los bomberos han rescatado de basureros y letrinas a numerosos menores que al nacer son abandonados por sus madres.
La policía y los bomberos han rescatado de basureros y letrinas a numerosos menores que al nacer son abandonados por sus madres.
Su madre, de 17 años, luego de parirlo, lo había lanzado al hueco maloliente. Sin embargo, al cabo de unos minutos, unos chiquillos que pasaban por el lugar escucharon los quejidos del pequeño y creyendo que se trataba de una mascota, lo rescataron cuando estaba al borde la muerte.
Este milagro ocurrió el 16 de septiembre, pero sólo Dios sabe cuántas letrinas son actualmente el sepulcro de miles de menores.
Mejor suerte corren los infantes que son olvidados en basureros, pues aunque son mordidos por perros y ratas tienen mayores probabilidades de sobrevivir.
El abandono se está convirtiendo en una causa de orfandad en el país, como los homicidios, el cáncer, los accidentes vehiculares y el VIH/Sida.
La gerente de Asistencia Técnica del Instituto Hondureño para la Niñez y la Familia (Ihnfa), Aleyda Girón, estimó que un 30 por ciento de los huérfanos que atiende la institución fue abandonado por sus papás.
“A algunos niños los abandonan los padres, los regalan; un 30 por ciento de los huérfanos que atendemos ha sido abandonado por sus padres; en Casitas Kennedy tenemos bebés de dos, tres y cuatro meses”, lamentó la funcionaria.
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que cada año más de 4,000 menores quedan huérfanos y en registros del Ihnfa la cifra anual de atenciones es de 4,500 a 5,000 niños, de los cuales unos 1,500 quedaron en abandono.
Según la Unidad Técnica de Reforma Penal del Ministerio Público (MP), en el 2009 unas 873 madres fueron denunciadas a nivel nacional por dejar a sus hijos menores en situación de riesgo, siendo este delito el segundo de mayor incidencia entre las mujeres hondureñas y, a su vez, la sexta causa de denuncias a nivel nacional registrada en la Fiscalía.
Un 30 por ciento de los huérfanos que atiende el Ihnfa fue olvidado por sus papás.
Un 30 por ciento de los huérfanos que atiende el Ihnfa fue olvidado por sus papás.
El Ihnfa posee 56 albergues donde “atendemos menores de 0 a 17 años, que es lo que contempla la ley como niñez; cada centro a nivel nacional tiene capacidad para 30 a 90 niños, la mayoría proviene de barrios marginales, pobres y de municipios cercanos.”.
La Encuesta de Hogares 2009 del INE muestra que a nivel nacional hay 8,662 huérfanos que carecen del amor y protección de ambos padres y que en su mayoría tienen de 15 a 17 años. De ese número, más de 2,000 son menores de cuatro años que necesitan leche, vacunas, pañales y cuidados maternos.
“Lo que se hace es que cuando al niño lo declaran huérfano y nadie de su familia se hace cargo de él, lo mandan al Ihnfa. Entre más niños hay, se reduce la calidad de la dieta. Ahora se está tratando de asignar por niño unos 90 lempiras diarios en alimentación, porque se les ha estado dando menos por falta de presupuesto”, explicó la gerente.
El presupuesto del Ihnfa es de unos188 millones de lempiras, del que casi un 90 por ciento se destina al pago de salarios, por lo que la institución debe recurrir a la cooperación de organizaciones no gubernamentales y empresas que donan leche, lácteos, zapatos y otros bienes.
Girón detalló que en los centros hay huérfanos “que necesitan su leche especial; también hay niños enfermos que necesitan su tratamiento médico, además hay que hacer cambio de colchones, de cunas, cama, ropa, pero la necesidad principal es tener segura una buena dieta alimenticia y que haya fondos para los niños que van creciendo”.
La Encuesta de Hogares 2009 del INE revela que a nivel nacional hay 8,662 huérfanos que carecen del amor y protección de ambos padres.
La Encuesta de Hogares 2009 del INE revela que a nivel nacional hay 8,662 huérfanos que carecen del amor y protección de ambos padres.
A criterio de la funcionaria, la orfandad se ha incrementado debido a la extrema pobreza, ya que “las madres necesitan estar bien nutridas y mueren durante el parto o el embarazo”.
“Lo que estamos tratando es que el departamento de donaciones haga más diligencias y que el Congreso mejore el presupuesto para el Ihnfa. Antes de reparar una carretera, lo primero es velar por los niños, sin prevención no tendremos un país con salud, confianza y credibilidad”.
DERECHOS INFANTILES
El Artículo 7 del Código de Familia señala que “es obligación de los padres proporcionar a los hijos los medios necesarios para su desarrollo y formación integral”.
Pero la Fiscalía de la Niñez del Ministerio Público (MP) tiene un registro que en el 2009 fueron denunciados 2,307 padres de familia de Tegucigalpa y San Pedro Sula, por dejar a sus vástagos en riesgo social.
La especialista en Derechos de la Niñez de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Marta Obando, explicó que “uno de los derechos fundamentales de la niñez es tener una infancia feliz, es vivir protegidos, es desarrollarse plenamente”.
Un informe del MP señala que los delitos de mayor incidencia entre los menores son: el homicidio, robo y tráfico de drogas.
Un informe del MP señala que los delitos de mayor incidencia entre los menores son: el homicidio, robo y tráfico de drogas.
Pero en general, niños y niñas están enfrentados no sólo a riesgos de tipo sexual sino muchísimos otros: explotación laboral, mendicidad y otros que afrontan en las calles.
“El Estado debe considerar como prioritaria a la infancia y eso significa fortalecer las capacidades de las instituciones, asegurar los recursos necesarios para que funcionen apropiadamente, efectuando reformas legislativas para garantizar que existan leyes que protejan a la niñez”, sugirió.

Imagenes de como viven los niños en riesgo social



La juez de la Niñez y la Familia de El Progreso, Yoro, Wendy Padilla aseguró que en esta ciudad hay 96 menores en riesgo social.
Agregó que estos infantes son enviados a centros de adaptación donde en su mayor parte son violados.
Una madre de familia cuyo nombre no se quiso dar a conocer, mencionó que las autoridades le quitaron a su hijo por el extramo grado de pobreza en que vive.
Este infante fue enviado a un centro de apoyo, pero fue abusado sexualmente por las personas que cuidan el lugar.
Por otro lado, los niños y niñas que no son llevados a los lugares de atención estatal, corren el riesgo de ser abusados por sus padres y familiares.
Otros simplemente son enviados a la calle donde adoptan adicción a cualquier tipo de estupefaciente y se convierten en pequeños rateritos.
De acuerdo con las cifras dadas a conocer en el Juzgado de la Niñez de El Progreso, unos 58 menores han sido acusados en lo que va del año, por el delito de robo.

 
Tegucigalpa, Honduras
Por falta de apoyo gubernamental, la situación de la niñez empeora.A nivel nacional existen cerca del medio millón de niños y niñas en riesgo social, de estos 50 mil residen en la capital.
Las valoraciones las hace la organización Nuevos Esfuerzos, que desde hace años vela por los derechos de los menores.
"En Tegucigalpa hay 50 mil niños en altísimo riesgo social, medio millón a nivel nacional, hay que intervenir ya urgentemente", lamentó Jorge Mahomar, coordinador de esta organización.
"El problema es que el esfuerzo por la prevención ha sido muy escaso, en todos los gobiernos constitucionales ha sido casi nulo, se han hecho esfuerzos incipientes por trabajar con la niñez de la calle, pero esa no es la solución, la solución es irse a la prevención y a donde están los niños", recomendó.

Una pequeña historia de alguno de los niños en la calle, estadisticas

TEGUCIGALPA.- Cuando el semáforo se pone en rojo, Mario Gómez (así se identifica) salta a la calle dispuesto a limpiarle el vidrio a una camioneta Mitsubishi Montero. Son las 10:00 de la mañana y el bulevar Juan Pablo II está colapsado por el tráfico. Es un momento de estrés para los conductores pero propicio para los niños que trabajan abajo de los semáforos de Tegucigalpa.
En muchas ocasiones, los familiares o encargados obligan a los menores a salir a las calles a pedir dinero, sin importarles el peligro que estos pueden correr.
Un grito violento frena al menor cuando intenta levantar el parabrisas del Mitsubishi. “No me toqués el carro, cipote. Así dejalo”, le dijo su dueño, un hombre bigotudo con lentes oscuros que iba hablando por teléfono.
Apenas bajó el vidrio de la ventana para regañar al muchacho y lo subió velozmente para evitar cualquier contacto con él.
Como ya está acostumbrado, Mario ni se inmutó y pasó al siguiente carro, un Toyota Turismo, manejado por un muchacho de tez blanca, con el que tuvo suerte. Antes de que el semáforo se pusiera en verde, el pequeño logró limpiar el vidrio frontal y el conductor sacó la mano por la ventana media abierta y le dio dos lempiras.
El semáforo se pone en verde  y Mario vuelve a la acera a esperar que se vuelva a poner en rojo. Así se la pasa. Hay días que recauda hasta 50 lempiras, otros, menos.
UN NÚMERO MÁS
Para las estadísticas, Mario es uno de los tres mil niños que viven en las calles de la capital y de los 2.9 millones de hondureños entre 12-29 años que habitan en Honduras, de un total de ocho millones de personas.
Forma parte también de los dos millones de menores hondureños en riesgo social y del 58% de hogares pobres, según las últimas publicaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por  sus siglas en inglés).
Este informe dice también que Mario está entre el 24.1% de los jóvenes entre los 12-18 años que no estudian, ni trabajan. Es posible que tarde o temprano esté entre los 1,517 jóvenes entre los 15-24 años que mueren anualmente, víctimas del crimen común o en el peor de los casos adquirir el VIH-Sida como le sucede al 16% de su grupo.
Él no lo sabe ni le importa. Al caer la noche busca refugio. Unas veces en casa –hogares de la ciudad- o  debajo de un puente, edificios abandonados, los mercados, o simplemente en la acera.
Su historia se parece a la de miles y miles de menores que viven en la calle. Tiene 14 años, aunque su cuerpo es como de ocho. Hace seis años dejó su casa en la colonia “Nueva Capital”, cansado de los pleitos de sus padres.
“No creo que regrese, la calle es mi nuevo hogar”, dice de mala gana, mientras acomoda el dinero recaudado esa mañana. Está rodeado de otros menores que también hacen lo mismo, pero no son amigos.
ABANDONO E INDIFERENCIA
Algo similar le pasa a Israel Aguilar, un menor que fue sacado por el vigilante de una franquicia de comida rápida en el mismo sector del Juan Pablo II. Él duerme en el puente cercano al Estadio Nacional. Mientras se come una hamburguesa que le regaló un cliente a quien no le gustó la acción del vigilante, relata que lleva ocho años viviendo en la calle. Huyó de su hogar porque no le gustaban los malos tratos, ni que su padre golpeara a su mamá. Salió con dos de sus hermanos, pero en el andar se separaron.
Debe tener 15 años. Al hablar de su vida, Israel recuerda las veces que estuvo en los centros del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa) y reconoce que a veces roba a la gente que pasa cerca de él, especialmente a mujeres desprevenidas. No le gusta hablar de su familia. Cuando se le pregunta por su madre, baja la mirada y cambia el tema.
Algunos pequeños se ven en la obligación de trabajar para poder comprar aunque sea la “tortilla” de cada día. En muchas ocasiones son ignorados.
La mayoría de los menores que viven en la calle pasan de los 14 años, según los expertos. No obstante, la legislación hondureña dice que en tanto tengan menos de 18 años, siguen siendo menores de edad.
Ever Meléndez tiene 13 años y proviene del sur. Duerme en los puestos del mercado San Isidro de Comayagüela. Llegó a la ciudad hace cuatro meses huyendo de la pobreza de sus padres. Trabaja limpiando negocios, hace mandados y hasta cuida los carros que le encargan en alguna acera.
Es escurridizo cuando sabe que lo buscan, desconfiado y no habla mucho. El jovenzuelo cambia su semblante cada vez que se le pregunta por sus padres: “No me acuerdo, además a nadie le importa lo que me pasa”. Y así por el estilo corren las historias de los niños en riesgo social, cada uno con relatos diferentes. Para algunos es mejor limpiar parabrisas que estar en la casa o en la escuela. Muchos ni siquiera terminaron la primaria y las pequeñas se embarazan entre los 14 y 17 años, según las frías estadísticas.

ABUSO EN AUMENTO
A juzgar por los datos oficiales, el coordinador de Incidencias y Proyectos de Casa Alianza, Hubaldo Herrera, confirma que en Honduras hay por lo menos dos millones de niños que viven en riesgo social, traducido en víctimas de abuso sexual, maltrato físico, explotación comercial/laboral, migrantes y en consumo de drogas y vagancia.
A su criterio, las políticas públicas de los últimos 20 años no han logrado impactar en la reducción de este flagelo. Tomando en cuenta que el 52% de la población hondureña es menor de 18 años, para él es fácil deducir: “Por lo menos dos millones de niños y jóvenes viven en condiciones riesgo social”.
Herrera destaca que Casa Alianza atiende unos cinco mil niños en áreas que van desde alimentación, techo, capacitación en oficios, pero admitió que la magnitud del problema rebasa las capacidades tanto de las instituciones no gubernamentales como las del gobierno.  
Esta es la triste realidad que viven miles de niños hondureños en condición de riesgo social. Están más solos que nunca. Al respecto, la Fiscal de la Niñez, Nora Urbina, admite que el estado de la niñez hondureña es precario y es un fenómeno en aumento a juzgar por las denuncias que se presentan diariamente en esa dependencia del Ministerio Público, aunque aclara que no maneja con exactitud cifras oficiales. Sin embargo, cree que el comportamiento de las estadísticas se incrementa año con año.
REALIDAD
En una revisión exhaustiva de la legislación vigente y el rol de las instituciones oficiales y no gubernamentales que trabajan en el tema de la niñez, LA TRIBUNA constató los indicadores negativos que presenta la niñez hondureña en las áreas demográficas, educativas, socioeconómicos, empleo, salud, participación y violencia.
Según el informe 2010 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en  Honduras viven ocho millones de personas, de las que un 58%  es  menor de 25 años y de estos un 29%  tiene entre los 12-18 años.
El informe revela que el 24% de este último grupo ni estudia ni trabaja. En  el caso de las mujeres adolescentes, el 66.8%  es víctima de violencia sexual; el 14% después de los 15 años y  un 10.5% antes de los 12.
Por el lado de la educación, las estadísticas castigan también a la niñez hondureña entre los 12-18 años, puesto que el 69.9 estudia y trabaja; 37.6 sólo trabaja; y el 24.1% ni estudia ni trabaja, además de que el 6% es analfabeta.   
Más preocupante es todavía, conforme a la investigación, la caótica situación financiera y el alto grado de politización que viven las instituciones encargadas de velar por el llamado “futuro del país”, como el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), Instituto Nacional de la Infancia (Pani) y el Programa de Asignación Familiar con rango de ministerio (Praf).  
RECORTE
La ministra directora del Ihnfa, Suyapa Núñez, admitió el déficit presupuestario para responder a la demanda de protección de los niños en riesgo social, además de la indiferencia de las organizaciones no gubernamentales que reciben fondos externos en nombre de los niños hondureños.
Este año,  agrega, el Congreso Nacional le recortó 24 millones, dejando su presupuesto en 188 millones de lempiras anuales, los que en un 80% lo destina para el pago de sueldos y salarios.
Varios niños para conseguir unas cuantas monedas realizan trabajos donde arriesgan su vida.
“Sin presupuesto es difícil actuar, más en una institución con un rol social muy amplio como la nuestra. Se maneja que existe un medio de niños en riesgo social, esto puede darse más porque la situación de pobreza del país y la desintegración familiar va en aumento, pero el Ihnfa apenas protege unos cuatro mil”, señala.
“Nos proponemos recoger este año unos dos mil niños de la calle y estamos pidiendo la colaboración de las instituciones no gubernamentales para que nos ayuden en este problema, ya que tenemos registradas unas 300 instituciones pero no tienen un papel activo y más bien se les señala que son de maletín”, subrayó la ministra.  
En el caso del Pani la situación financiera es peor. La recién nombrada directora Gladys Suyapa Santos reconoce que no tienen fondos para hacer las transferencias de 12 millones de lempiras mensuales que le corresponde al Ihnfa y a otras entidades del gobierno que trabajan con niños y en la prevención de droga.
Esta institución se autofinancia de la venta de la Lotería Nacional pero la pérdida de mercado frente a las loterías electrónicas y una insaciable burocracia que le consume la mayor parte del presupuesto la tienen al borde del colapso financiero. Por su parte, según las investigaciones, el Praf no tiene programas directos de protección a la niñez en riesgo social, sino que su labor se reduce a entregar bonos en efectivo a las familias sin que logren impactar en la reducción en este flagelo.
DESINTEGRACIÓN
Por si esto fuera poco,  la desintegración familiar es otro fenómeno que está lanzando todos los días más niños a la calle. De acuerdo a la coordinadora de los Juzgados de la Familia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Lissien Chiuz, cada siete horas se presenta una demanda de divorcio o de alimentos, dejando al descubierto la situación caótica en los hogares hondureños.  
A los niños en riesgo social no les importa lo que se diga o se haga en nombre de ellos, después de todo su vida no cambia.  Alberto Aguilar tiene 12 años y vende mangos en bolsa en el cruce de la colonia El Prado. Abandonó la escuela porque no le gustaban las tareas y los números, pero es bueno para contar monedas.  El pequeño empieza su trabajo a la hora que quiere y según las ganas que tenga.
En días buenos se lleva hasta 100 lempiras  pero en días malos no vende nada. Con él venden el “Chucky”, “Bemba” y “El Sarco”, tres mozalbetes que se salieron de su casa porque los golpeaban, según cuentan. Han intentado regresar a su casa, en la colonia Miramesí pero en el caso de “Bemba”, la última vez que regresó no soportó la pobreza y la borrachera de su padre. Los tres son adolescentes y afirman  que “no hay mejor madre que la calle”.